Lluïsa y Joan nos han traído viejas joyas de la familia que nadie se ponía.
Nosotros las hemos convertido en oro de 24 qts y con las aleaciones adecuadas lo hemos convertido en oro rosa y oro blanco de 18 qts.
Hemos hecho 3 esclavas en 2 colores de oro para sus 3 hijas.
La suerte de la joyería es que todo puede tener una segunda oportunidad.
