Esta esclava también nos apetece recuperarla hoy, nos la encargó Miquel para su mujer, ya que su flor preferida es la tulipa blanca.
En oro blanco y pavé de brillantes quisimos dar la sensación de los pétalos y con un brazo en oro amarillo de base y esmalte al fuego intentamos aproximarnos al aspecto de un tallo.
Reconocemos que para nosotros, el intento de plasmar la belleza de esta flor en una joya fue un reto, pero disfrutamos mucho con ello y nos sentimos muy satisfechos del resultado conseguido.
